Historia

Cuenta esta localidad con la Villa Romana de San Benito, donde se han recogido monedas del Bajo Imperio (siglo I a. C.). En la Sierra de Santa Marina está localizado un antiguo campamento romano conocido como la Casa del Pretor, donde se han documentado habitaciones pavimentadas con baldosas de forma cuadrada y hexagonal y un sistema de conducción de agua.

Hay noticias referentes al período visigodo. Se trata de un tenante de altar que se encontró en la ermita de Nuestra Señora de Tebas.

Aquí nació el Cardenal Trejo, quien ostentó el cargo de Inquisidor de la Corte, Capellán Mayor de las Descalzas y Oidor del Consejo Real. Mientras ocupaba estos oficios, a instancia del monarca Felipe III, fue elevado por el Papa Paulo V a la púrpura cardenalicia el día 2 de diciembre de 1615. Fue miembro de las congregaciones cardenalicias que llamaban de regulares, de la del Concilio, de la del Índice de libros prohibidos, y de la congregación de la Inquisición. En Roma mereció el cargo de embajador del rey, una de las más elevadas distinciones en aquellos tiempos. También se le confirió el título de comisario General de la Cruzada por enfermedad de don Martín de Córdoba. Recibió el arzobispado de Salermo por el rey Felipe IV, en el reino de Nápoles, cuyo príncipe y señor pertenecía a la noble familia de los Grimaldos de Génova, de la cual descendía el cardenal. Para que en Roma viviese con dignidad y holgura, el rey le otorgó los beneficios de la abadía de Burgo-Hondo, arcedianato de Calatrava y un canoninato en la catedral de Toledo.

Miguel del Barco, eclesiástico y escritor, nació en Casas de Millán en el año 1706. Cursó estudios de filosofía en la Universidad de Salamanca y fue maestro de gramática. Ingresó en la Compañía de Jesús el 18 de mayo de 1728. En 1735 viajó al virreinato de Nueva España, entidad político-administrativa establecida por los monarcas españoles durante el período colonial en los territorios del actual Méjico, para iniciar sus actividades como misionero. En 1738, partió rumbo a California, donde permaneció hasta la expulsión de los jesuitas en 1767. A él se debe la construcción de la iglesia de la Misión de San Javier Biaundó. Interesado por la naturaleza y las costumbres de los habitantes de California, escribió varias obras, algunas de las cuales fueron utilizadas para formar la Historia de California de Francisco Javier Clavijero. Falleció expatriado en Bolonia (Italia) el 24 de octubre de 1790.

Francisco de Paniagua, eremita nacido en el último tercio del siglo XVI, en Casas de Millán, y que murió el 22 de agosto de 1636, fue el iniciador del culto a Nuestra Señora de la Montaña, Patrona de Cáceres. Contó con la inestimable ayuda de D. Sancho de Figueroa, cura de la S.I.C. de Santa María de Cáceres. Al parecer, y con el fin de albergar una pequeña imagen de la Virgen de Montserrat, Paniagua construyó una cabaña aprovechando el abrigo de los peñascos más altos para así vivir su fe como había decidido. Éste, en contra de lo que popularmente se cree, no fue el primitivo lugar de culto a la Santísima Virgen, el cual coincide con el punto de la gruta, popularmente conocida por "la cueva", donde está colocada actualmente la imagen pequeña de la Virgen. La primera capilla fue construida por Paniagua entre 1621 y 1626. Tenía en origen 6,5 metros de longitud y 2 metros de anchura, aunque posteriormente fue ampliada hasta los 7,5 metros. En ella colocó el eremita una lápida que reza: "ESTE CUERPO HIZO DIOS DANDO FUERZA A PANIAGUA, DON SANCHO LE HA DADO EL ALMA, DÁNDOLE SU GRACIA DIOS". Don Sancho de Figueroa, después de morir Paniagua, agregó otra que dice: "ESTA SANTA CASA HIZO FCO. DE PANIAGUA CON SUDOR Y TRABAXO, NATUR. AL DE LAS CASAS DE MILLÁN. AÑO 1626". El 24 de marzo de 1626 bendijo la ermita D. Gonzalo Bocarro. Al día siguiente, festividad de Ntra. Sra. De la Encarnación, se dijo la primera misa; y en 1628 se concedió licencia para decir misa diariamente.